El etiquetado energético indica la eficiencia energética del electrodoméstico. Dos equipos iguales, con las mismas prestaciones, pueden tener distinto etiquetado, es decir necesitar más o menos energía para realizar las mismas funciones.
Comprueba cuanto puedes ahorrar eligiendo una clase energética eficiente, A, o superior, en lugar de una clase G, las más ineficiente.
Si apagas tu televisor con el botón de apagado, y no con el mando (“stand-by”), evitarás la emisión de 53 kg de CO2 a la atmósfera al año.
¿Sabías que la sustitución de un frigorífico de clase F ó G por uno de clase A+ ó A++, evitaría la emisión de 450 kg de CO2 al año?
Reduce el consumo de tu lavadora utilizando agua fría (30ºC). El 80% de la energía que consume se utiliza en calentar el agua de lavado.
¿Sabías que si sustituyes todas las lámparas incandescentes de tu casa por lámparas de bajo consumo, evitarías la emisión de 7 toneladas de CO2, que equivalen a lo que absorberían 70 árboles?