En todos los hogares se dispone de al menos un televisor, la media en España es de dos, además de otros equipos, DVD, videos, cadenas musicales, home cinema, consolas... Aunque sus potencias son en general pequeñas, su creciente penetración y su uso elevado, ha llevado a que el consumo de estos equipos sea cada vez más relevante en los hogares.
Por ello a la hora de comprar estos equipos hay que empezar a tener en cuenta sus consumos:
Los ordenadores e impresoras se usan en más de la mitad de los hogares españoles y el número sigue en aumento.
Si vas a comprar un ordenador adquiere uno que tenga sistema de ahorro “Energy Star”, ya que tienen la capacidad de pasar a un estado de reposo, hibernación, al transcurrir un determinado tiempo sin actividad.
Si estas pensando entre adquirir un portátil o un PC, recuerda que un pro que añadir para decidirte por el portátil es que consume mucha menos energía. Aún así, si te decides por el PC recuerda que la pantalla es la parte del ordenador que más consume, compra pantallas planas (TFT) que consumen menos energía.
Compra impresoras que impriman a doble cara y aparatos de fax que usen papel normal (no térmico).
La intrusión del microondas en nuestras cocinas ha crecido mucho a lo largo de los años. El 84% de los hogares españoles utilizan este electrodoméstico.
El uso del microondas en sustitución del horno ahorra muchísima energía, por lo que si todavía estas en el 16% de los hogares que no lo tiene anímate. Cuando compres un microondas fíjate que tenga el tamaño y la potencia adecuada a tus necesidades reales.
Batidora, aspiradora, secador de pelo, tostadora, máquina de afeitar, ventilador, plancha, etc…. Estos electrodomésticos tienen potencias muy dispares, los que producen calor, como la plancha tienen potencias mayores que los que sólo realizan acciones mecánicas, batidora.
Cuando elijas estos electrodomésticos ten en cuenta su potencia, y elige el que mejor se adapte a sus necesidades.