Las lámparas también poseen etiquetado energético con el fin de informar sobre las características energéticas. Como para los electrodomésticos son 7 clases de eficiencia energética que se identifican con letras y colores, A y color verde como la más eficiente, y G y color rojo como la menos eficiente. Las lámparas de clase A consumen 3 veces menos que las de clase G, por ello debes fijarte en la clase energética de la lámpara que vayas a comprar.
Para que ahorres en iluminación te ofrecemos los siguientes consejos:
En el salón se pueden realizar diferentes tareas que precisan de diferentes formas de iluminación. Por lo general, se necesitan entre tres y diez puntos de luz (bombillas) son suficientes. Estos puntos de luz pueden ser de diferente tipo: orientable, general, puntual y difusa.
La iluminación para ver la televisión debe ser adecuada para no fatigar los ojos con el contraste entre la pantalla y el área que la rodea. Coloca una luz tenue apuntando a la pared detrás del aparato y así podrás reducir el contraste entre luces y sombras.
A la hora de iluminar el comedor, debes iluminar el elemento principal, la mesa. Para ello la mejor iluminación es una lámpara de techo que se encuentre a 55cm o 60cm sobre la superficie de la mesa, de esta forma se evitan deslumbramientos. Las mesas alargadas muchas veces se iluminan con varios accesorios pequeños y no con uno grande. Los interruptores individuales para cada dispositivo te permiten variar el tamaño del área iluminada y el consumo.
Para las zonas de lectura del salón o en rincones que se utilicen para realizar tareas visuales que requieran de una luz intensa, debes instalar una lámpara que proporcione una luz concentrada y sin reflejos, además podrá resultar aún más cómoda si es regulable en altura y en ángulo de incidencia sobre el plano de trabajo.
En este caso y dependiendo de la tarea que se desempeñe podemos utilizar unas lámparas u otras. En las zonas de conversación o rinconeras se pueden utilizar lámparas fluorescentes compactas de 11W a 20W o lámparas LED de 7W. En la mesa del salón comedor se puede usar una única lámpara fluorescente de bajo consumo de 15W o 20W, o varias de menor potencia, en función de la forma de la mesa.
Para la iluminación general se pueden utilizar lámparas fluorescentes compactas de 11W a 20W o lámparas LED de 7W. Recuerda que para la iluminación general es conveniente un menor nivel de iluminación, más relajante, y usar mayor nivel en las zonas de comedor y lectura.
En la cocina, cuando se usa luz fluorescente, se recomienda utilizar lámparas con una luz de calidad con un índice de reproducción de los colores superior a 80 (Ra> 80), pues no distorsionan los colores de los objetos ni alimentos.
Las tareas visuales que se realizan en la cocina son diferentes: se precisa una iluminación general para no crear zonas de sombras. En las encimeras donde se realizan tareas más específicas se precisa una iluminación concentrada y que no deslumbre. En los armarios altos puedes colocar tubos fluorescentes proporcionando una luz más concentrada y apta para cocinar, cortar…, en el caso de la iluminación de la zona de cocinado se puede utilizar la luz de la campana extractora de humos. La iluminación general se puede obtener con la instalación de una lámpara de techo o con tubos fluorescentes, que pueden ser segmentados en líneas independientes, disminuyendo el consumo por iluminación.
Para iluminar la mesa de la cocina, una buena solución es la colocación de una lámpara de techo colgada, fácilmente lavable.
La iluminación general se puede conseguir con tubos fluorescentes T5 de 28W, que dan la misma iluminación que los T12, de 40W. Si por el tipo de lámpara que vas a utilizar no puedes usar tubos fluorescentes, opta por lámparas de bajo consumo, de 15W o 20W, en función del tamaño de la cocina y el número de lámparas.
Se precisa una buena iluminación general además de otra más concentrada en rincones de lectura, vestidores, cerca de espejos para que la luz se refleje. No utilices cortinas muy tupidas para aprovechar la luz natural que entra por la ventana durante el día.
Para leer en la cama la mejor opción es utilizar lámparas orientables individuales, proporcionan una luz intensa pero orientada. Se pueden orientar los focos del techo o las filas de halógenos hacia la puerta de los armarios, de esta forma evitas deslumbramientos y ofrecerás amplitud a la habitación, así como permitir una mejor iluminación del armario cuando se abren las puertas.
Para una correcta iluminación del cuarto de los niños se ha de disponer de una buena iluminación general, capaz de iluminar adecuadamente el suelo, y las paredes, a fin de no dejar ningún rincón oscuro. La iluminación general puede lograrse con una lámpara de techo central o con una plataforma con tres o cuatro focos orientados. Los focos de las paredes orientados al techo pueden proporcionar también una iluminación general difusa.
En el cuarto de los niños no se deben dejar, por las noches, encendidas lámparas de luz de incandescencia. La mejor solución para facilitar una iluminación tenue son los LEDs decorativos.
Para la iluminación general se pueden utilizar lámparas fluorescentes compactas de 9W y 11W en sustitución de las de 40W y 60W incandescentes. También se pueden sustituir las lámparas incandescentes de 40W por LED de 7W. Para las zonas de lectura, se requiere mayor cantidad de iluminación, usa focos orientables con lámparas de bajo consumo, que proporcionan menos calor que las incandescentes.
En los baños no siempre se necesita la misma cantidad de luz por lo que siempre es aconsejable una luz general y otra especifica en la zona del espejo. Para la iluminación general del cuarto de baño se aconseja utilizar la reflexión de la luz de los espejos, las paredes, el techo, el azulejo. La iluminación de los espejos se puede conseguir con la colocación de focos con lámparas de pequeña potencia en la parte superior del espejo o a ambos lados, se pueden utilizar también tubos fluorescentes colocados en la parte superior del espejo.
La iluminación general del cuarto de baño se puede realizar con tubos fluorescentes o lámparas de bajo consumo. Los halógenos de bajo consumo pueden ser una buena solución para la iluminación de la zona del espejo por la buena reproducción cromática que tienen y la intensidad de la luz que proporcionan.
Es aconsejable disponer de una iluminación general para todo el despacho. Las tareas de lectura, escritura o uso del ordenador hacen necesaria la instalación también de una iluminación concentrada cerca del plano de trabajo que ilumine de forma amplia pero también intensa en esta zona. Es aconsejable para la reducción de la fatiga visual conectar una lámpara de iluminación difusa dirigida a la pared que ilumine la zona posterior a la pantalla del ordenador, de esta forma reducimos el contraste entre sombras y luces de la pantalla. Puede servir un pequeño fluorescente instalado debajo de una estantería.
Cuando las lámparas se encuentren muy cerca del plano de trabajo es aconsejable utilizar lámparas fluorescentes que emiten menos calor que las incandescentes tradicionales.
Es muy importante también colocar pantallas en los puntos de luz, con ellas se evitan deslumbramientos directos y se dirige la luz al lugar deseado.
La iluminación general del despacho se puede realizar con lámparas fluorescentes compactas de 11W a 20W. La iluminación puntual con lámparas fluorescentes en el caso de que estén situadas cerca del plano de trabajo. Para la iluminación del área cercana a la pantalla de ordenador se puede utilizar un fluorescente debajo de una estantería o una lámpara de baja potencia en la mesa de trabajo.