Existen varios tipos de lámpara en el mercado, te explicamos cómo funciona cada uno:
Las lámparas incandescentes son las más comunes en los hogares españoles por su bajo coste y su facilidad de uso. El funcionamiento de estas lámparas se basa en hacer pasar una corriente eléctrica por medio de un filamento de wolframio; este filamento alcanza temperaturas muy elevadas en las que se emiten radiaciones que son visibles para el ojo humano. Estas lámparas son las de mayor consumo energético, tienen una vida útil de 1000 horas y una excelente reproducción del color.
Las lámparas halógenas tienen el mismo sistema que las lámparas incandescentes, pasar corriente eléctrica por un filamento, sólo que en su interior contienen un compuesto halógeno, cuya función es evitar que se evapore el wolframio del filamento y se deposite en la ampolla. De esta forma se mejora la vida y la eficiencia de la lámpara, la vida útil aumenta hasta 2000 ó 3000 horas. Estas lámparas proporcionan luz de alta calidad (excelente reproducción cromática, alta intensidad,…) por lo que se emplean en zonas que requieran una iluminación especial, para resaltar cuadros, zonas decorativas, etc.
Hoy en día existen halógenas dicroicas de bajo consumo, este tipo de lámpara es el halógeno más utilizado, su versión eficiente, proporciona las mismas características de iluminación con mayor vida útil, 5.000 horas, y un 40% menos de consumo.
Las lámparas fluorescentes tubulares o fluorescentes se componen de un tubo de vidrio que contiene una cantidad pequeña de gas. La luz se consigue por excitación del gas al someterlo a una descarga eléctrica entre dos electrodos. Esta tecnología necesita un equipo auxiliar para su funcionamiento, aunque en el mercado existen fluorescentes con este equipo integrado.
El equipo auxiliar puede adquirirse compacto o con sus tres componentes por separado:
Los fluorescentes se clasifican en función del diámetro: T12 (36 mm de diámetro); T8 (28 mm de diámetro), la más frecuente; T5 (16 mm de diámetro), este fluorescente sólo funcionan con equipos auxiliares electrónicos y es el más eficiente. Estas lámparas consumen un 80% menos que las incandescentes y tiene una vida útil entre 8 y 10 veces mayor.
Las lámparas de bajo consumo (LBC) son en realidad lámparas fluorescentes compactas (LBC), sobre la tecnología de los tubos fluorescentes se reduce el tamaño y se integra el equipo auxiliar para poder sustituir directamente a las lámparas incandescentes. Su consumo es un 80% menor que las convencionales y duran entre 8 y 10 veces más.
Los LED (Lighting Emitting Diode) son dispositivos semiconductores (diodo) que transforman directamente la corriente eléctrica en luz. Al no poseer filamento tiene una vida útil muy elevada, hasta de 45000 horas, además de consumir un 80% menos que las incandescentes convencionales. Es la tecnología más moderna y ya ofrece lámparas para el sector doméstico, pudiendo sustituir directamente a las incandescentes convencionales.
Además, ponemos a tu disposición una tabla comparativa de las lámparas más habituales en los hogares y sus posibles sustituciones por lámparas de bajo consumo.
Si apagas tu televisor con el botón de apagado, y no con el mando (“stand-by”), evitarás la emisión de 53 kg de CO2 a la atmósfera al año.
¿Sabías que la sustitución de un frigorífico de clase F ó G por uno de clase A+ ó A++, evitaría la emisión de 450 kg de CO2 al año?
Reduce el consumo de tu lavadora utilizando agua fría (30ºC). El 80% de la energía que consume se utiliza en calentar el agua de lavado.
¿Sabías que si sustituyes todas las lámparas incandescentes de tu casa por lámparas de bajo consumo, evitarías la emisión de 7 toneladas de CO2, que equivalen a lo que absorberían 70 árboles?