Parece mentira, pero es uno de los electrodomésticos que más energía consume. Elegir una plancha más eficiente y respetuosa con el medio ambiente, puede suponer un importante ahorro además de energético, económico.
Cuando nos dicen que el horno es uno de los electrodomésticos que más consumen no nos extraña. Cuando a él se le suma el frigorífico lo vemos normal, está todo el día encendido. Pero cuando a esta lista se le suma la plancha lo primero que pensamos es que cómo algo tan pequeño y que usamos tan poco tiempo a la semana, pueda gastar más que el microondas o el lavavajillas. Para establecer una relación, una hora de plancha equivale a lo que consume un televisor encendido durante 20 horas o un ordenador trabajando a pleno rendimiento durante 6 horas y media.
Este electrodoméstico se basa en la eliminación de las arrugas de la ropa a través del calor y el vapor de agua que produce. Es precisamente la producción de este calor y del vapor lo que la convierten en un electrodoméstico que, no solo consume mucho, sino que también contamina al expulsar CO2 al medio ambiente.
A la hora de elegir qué plancha comprar las opciones son pocas, a parte de la potencia, el tamaño o el precio, no hay mucha variedad en cuanto a la reducción del gasto energético se refiere. Una de las marcas que ofrece una alternativa es Ufesa, con su gama de planchas ecológicas a las que ha llamado “Love Planet”.
El hecho de que estás planchas tarden sólo 90 segundos en calentarse frente a los 8 minutos que suelen tardar las tradicionales, no sólo supone una considerable reducción en el consumo de energía, del 33%, y de agua, hasta un 66%, sino que a lo largo de su vida útil causará un impacto medioambiental mucho menor.
Estás planchas están fabricadas con materiales reciclables y también reciclados. Y su embalaje hace que se puedan transportar más unidades en el mismo camión, por lo que se reduce el CO2 emitido a la atmosfera
Además, cuando llega el fin de su vida útil, pueden ser llevadas a un punto limpio para volver a ser recicladas.
Asimismo, y para apoyar el lanzamiento de la gama “Love Planet”, Ufesa está llevando a cabo una campaña llamada “Practica el Ecoplanchado”, en la que muestra los hábitos más ecológicos y ahorrativos a la hora de utilizar la plancha.
Consejos para reducir el gasto de energía durante el planchado:
Cambiar pequeños hábitos a la hora de planchar no sólo los ayudará a ahorrar dinero en nuestras facturas, sino que con ello colaboraremos en el cuidado del medio ambiente.
- Planchar toda la ropa de una vez. La mayor parte de energía se gasta durante el proceso de calentamiento de la plancha, por eso es mejor calentarla solo una vez y planchar toda la ropa de la semana de golpe.
- Apagar la plancha un poco antes de acabar de planchar para así aprovechar el calor acumulado. Por esto debemos planchar primero la ropa que necesite más calor y dejar para el final las prendas que se planchen con menos temperatura.
- También es importante mantener la plancha limpia de cal y así facilitar la salida del vapor. Para ello venden agua destilada para plancha, que se puede mezclar con el agua del grifo. La proporción de una y otra dependerá de la dureza del agua de nuestra ciudad.
- Si nuestra lavadora dispone de un programa de planchado fácil, debemos usarlo ya que el centrifugado será menor y la ropa saldrá menos arrugada. También debemos tener en cuenta como tendemos la ropa para evitar la mayor parte de las arrugas.
- Es recomendable que la ropa esté seca cuando vayamos a plancharla, para así no tener que utilizar mayor potencia de la plancha para secarla. Sin embargo, Ufesa, en su programa de Ecoplanchado le da a esto un giro de tuerca y recomienda planchar la ropa un poco húmeda para así aprovechar el vapor de agua que desprende la ropa y no tener que producir más con la plancha.
- Otro factor que puede ayudar a planchar con menos energía es dosificar el vapor de agua que se usa durante el planchado.
- Siempre que dejemos de utilizar la plancha debemos desenchufarla ya que, aunque esté apagada, simplemente con estar enchufada, consume.